
Erase una vez, un niño de primaria jugaba en los patios de la escuela a su serie favorita. Él era el personaje que más protagonismo acaparaba en la serie, cuando nadie creía que fuera realmente importante o el más famoso, ni siquiera el propio poseedor. Con el tiempo, la serie pasó a ser cómic, el cómic pasó a ser película y quedó demostrado, una vez más, que ser el personaje más popular no siempre es bueno.
Acaparar tanto protagonismo incita al cansancio y el agotamiento, tanto de ideas como del propio espectador o lector por ver siempre al mismo sujeto salvando la situación en el momento más oportuno y con la frase más tópica posible. Lo vimos en la trilogía de X-men, donde si Lobezno no era parte importante de la trama ya no había película y también lo estamos viendo aún en los cómics, donde el dichoso personaje sostiene tres colecciones regulares propias, sin contar miniseries o participaciones en grupos (concretamente tres, por ahora). Sin embargo, a pesar de lo dicho, a veces sí es bueno ser el protagonista.
Y ahí está X-Men Orígenes para demostrarlo, pues el personaje mejor tratado es, sin lugar a dudas, el propio Lobezno y Dientes de Sable. Cosa lógica, pues el primero es el protagonista (esta vez justificado) y el otro el villano, pero es que el resto de secundarios pasa con más pena que gloria y muchos están para hacer bulto. Sólo hay que ver a Gambito, que no es que esté mal reflejado del todo, pero al pobre le endosan un actor de poco prestigio, una participación en la trama más bien anecdótica y algo parecido a una pelea para compensar. Pese a todo, es el que más ha salido ganando comparado con el resto.
De todas maneras, no hay que quejarse de que tengan poco protagonismo o estén en la trama por abultar, el principal problema es que desde el principio quisieron meter a demasiados personajes y no supieron cómo, así que los remezclaron de cualquier manera, siendo Emma Frost, junto al pobre Masacre, los casos más frustrantes. Bueno, llamar frustrante al caso de Masacre es quedarse corto, tan corto de miras como los productores, guionistas y director que han accedido a transformar un personaje con tanto potencial, teniendo un buen actor, en un horror con patas irreconocible que podría haberse llamado "Perico de los Palotes" si hubiesen querido y nadie se habría dado cuenta de que es Wade Wilson. Hasta habríamos salido ganando.
Por otra parte, ya que hemos mencionado a los productores, se nota de una manera alarmante la mano de los susodichos. Gabin Hood, el director, comentó en un primer momento que pretendía hacer una película oscura y adulta sobre Lobezno y aunque luego desmintió que no estaba a gusto con los cambios que le pedían desde arriba, se nota demasiado la metedura de pata con ciertos elementos de humor un tanto extraños. Por no hablar de la espectacularidad forzada y absurda (véase cómo Lobezno acaba con el agente Zero), pero eso ya es pan nuestro de cada día en el cine de acción de nuestros días. Lo más triste, sin embargo, son los efectos especiales en muchas escenas, llegando a notarse el ordenador en exceso, sobre todo con las garras (véase escena del water).
Bueno, tal y como voy parece que esté hablando de una malísima película, ¿verdad? Sin embargo, no es así, entre todos estos defectos hay virtudes, empezando por el protagonista y el antagonista, siguiendo con un guión sólido que se sostiene por sí mismo, con varios giros argumentales que sirve a la perfección como precuela de X-men 2. Además, aunque como adaptación te quedas con ganas de más con muchos secundarios, al menos estos tienen el carisma y el interés suficiente para que no queden de pegote en la trama. Por otro lado, el filme tiene un ritmo fantástico, sin llegar a aburrir en ningún momento, lo cual ya es mucho decir en estos tiempos que corren.
En otras palabras, es una precuela de la trilogía de X-men coherente y convincente, una buena película de acción, una pésima adaptación en según qué tramos y personajes y si no fuera por una serie de chorradas algo incomprensibles (eso de la isla que nadie sabe donde está para luego verla al ladito de pueblos y continentes... pfff) y un toque de humor algo infantil sería un gran filme. Finalmente se queda en una correcta película, que siendo la Fox ya es mucho.
Mañana os mostraré la versión final del dibujo que he colgado hoy, ya os contaré más detalles.
Saludos.