jueves, 16 de abril de 2009

Conociendo al patriarca mutante

Y con este título tan... de serie B, por fin se me ocurre comentar algo que se me había pasado por alto entre viajes y críticas de películas: El día 27 de marzo de este año, en la XI Jornada de Unicómic, tuvimos la suerte de contar con la presencia de Chris Claremont, el tipo que reinventó e hizo suyos los X-men, los convirtió en tal y como los conocemos hoy en día, gracias a su buen hacer a lo largo de los años 70, 80 y principios de los 90.

Para quien no lo sepa, los X-men fueron creados en los años 60 por Stan Lee y Jack Kirby, los mismos que crearon los 4 Fantásticos y los Vengadores, entre otros, por aquellos años. Sin embargo, al contrario que los antes mencionados, los mutantes conocidos en España como la Patrulla-X no tuvieron éxito y fueron cancelados antes de obtener el centenar de números, allá por el número 66 de la colección. Un relanzamiento a finales de los 70 con un nuevo grupo compuesto por Coloso, Rondador Nocturno, Tormenta, Cíclope, Lobezno, Banshee, Ave de Trueno y Fuego Solar fue el que finalmente tuvo un éxito devastador. Y eso fue gracias a Chris Claremont, su guionista.

Creador del Fénix, de Kitty Pryde, de Mr. Siniestro, de Moira Mctaggert, Proteo, el Club Fuego Infernal, Rachel Summers, el Senador Kelly, los Nuevos Mutantes... Este escritor sigue escribiendo la colección hoy en día, tal y como nos estuvo señalando durante toda la entrevista. Sí, el tío no dejaba de recordarnos que aún sigue ahí y que va a escribir SUS X-men en una nueva colección llamada X-men Forever y blablabla...

El caso es que fue fantástico contar con su presencia y demostró ser un hombre educado, muy divertido y con mucho sentido del humor. Entre otras muchas cosas que ya no recuerdo, comentó muchas de las dificultades editoriales que sufrió durante las décadas anteriores, su amor por los personajes, sus referencias (entre ellas Shakespeare), resaltó la importancia de escribir personas y no superhéroes de cartón-piedra, resaltó el feminismo que tanto necesitaban los cómics del género y sus hijos exclamaron un fuerte NO en cuanto les preguntaron si estaban orgullosos de tenerlo como padre. Un show.

En las firmas ya no disfruté tanto, ya que me llevé una mala impresión de los que estaban en la cola. Muy mala.

Pues eso, un tipo afable y agradable al que muchos le debemos nuestra infancia, ya que hasta mi serie de dibujos preferida se basa en todo lo que él mismo escribió.

Saludos.