domingo, 15 de noviembre de 2009

¿Puede a un ateo gustarle la mitología cristiana?

Hoy me apetece un poco de polémica, que en verdad no tiene porque haberla, pero como hay de todo en este mundo, pues ya me espero cualquier cosa.

Hace poco, debido al recuento que hice de las obras y personajes que más me gustan, me fijé en lo muy arraigado que está en mí el concepto cristiano del "Dios Patriarcal", en lo mucho que me fascina el tema y lo mucho que ha dado de sí a lo largo de la Historia. Por ejemplo, mi película favorita hasta el momento es Blade Runner, porque toca el tema del "replicante" que busca alargar su vida y se enfrenta a su propio creador. El momento en que se encara con el hombre que le dio su existencia es una escena fascinante, nadie se ve venir esa reacción de arrebato al sentir que no va a permanecer mucho más tiempo vivo, que es imperfecto y sufre, que todo se desvanecerá porque su conciencia se perderá para siempre. El final, muy recordado, es un gran ejemplo del gran amor que llega a sentir por la vida, salvando a su atormentador de una muerte segura, apreciando ese gran gesto y "yéndose" al fin, con el tiempo expresando su dolor. Impresionante.

Otro ejemplo es uno de mis libros favoritos, y es que Mary Shelley se adelantó en su tiempo a la hora de crear al indómito Frankenstein y sus dilemas con la criatura a la que dotó de vida y conciencia propias. Otra fábula sobre el creador y el ser creado, sobre por qué le dotó de una existencia para luego ser repudiado, aborrecido y apaleado. Por qué venir al mundo a sufrir y todos esos temas que los góticos de pro tratan superficialmente en estos tiempos, sin entender muy bien la importancia de hacer más hincapié en las alegrías de la vida antes que en lo que desaparece con la muerte. A todos los que crean saber de lo que hablo con sólo haber visto las adaptaciones fílmicas, un aviso: leeros el libro, no tiene nada que ver, es probablemente uno de los más maltratados por el cine.

Y finalmente está el protagonista de la imagen de hoy: Daredevil. Ese ciego, abogado de día, vigilante justiciero de noche. Mi superhéroe favorito, y curiosamente es un creyente confeso, lo cual es algo paradójico cuando estamos hablando del llamado "Hombre sin Miedo". No se puede ser creyente y no sentir miedo a nada, porque creer en Dios equivale a ser lo que se dice "un hombre temeroso de Dios", ya se sabe, cumplir los mandamientos, creer en la palabra de Dios, en la Biblia y un largo etc. Aunque lo más fascinante es el sentimiento católico de la culpabilidad, el tener la responsabilidad de todo y temer ser un pecador. Curioso todo esto, viniendo del hombre que cree en la ley judicial y tapa los agujeros de la susodicha (la justicia es ciega, como DD) siendo un hombre disfrazado de demonio. Paradojas y contradicciones que hacen de este personaje uno de los más interesantes que he visto jamás. Y por si alguien lo conoce de la película... que se olvide, pues no le hace justicia.

Una cosa es creer en Dios, en su existencia y en todo lo que tiene establecido la Iglesia con el susodicho, pero otra muy distinta es que sientas fascinación por el tema de la explicación de la existencia misma, del "creador" y "creado", de la vida y la muerte, el mal y el bien, el ángel y el demonio, el miedo y la fe. Conceptos interesantes que seguirán haciendo grandes historias.

3 comentarios:

fer1980 dijo...

Claro que puede, ¡vaya que si!, la mitologia cristiana es un hervidero de historias, una fuente de inspiración llena de posibilidades, realmente es un algo fascinante y es que toda mitoligia (la cristiana entre ellas), tiene un potencial tremendo para contar historias, otro ejemplo sería Constantine, o si juegas al rol Vampiro la Mascarada, ¡anda que no hes disfrutado yo con los Hijos de Caín!.

Ovidio dijo...

Tú lo has dicho fer, de hecho estoy jugando ahora mismo al The Abbey (no sé si tú estabas enterado en cuanto a aventuras gráficas, pero esta es una española bastante curiosa) y me sorprendo viendo la cantidad de historias interesantes que se pueden sacar de un monasterio con monjes enclaustrados. En serio, entre las creencias, los diferentes tabúes, el encerramiento y demás, la verdad es que da cabida a múltiples historias de diferente índole.

efrain_asturiano dijo...

Hola Ovi¡cómo te va? bueno el caso es que estaba terminando de ver tu blog al completo cuando he visto que en esta entrada confundes la expresión "hombre temeroso de Dios", en realidad es algo muy normal pues la gente simplemente la usa sin pensar en lo que realmente significa, probablemente por culpa de algunas iglesias que simplemente se preocupan por ganar dinero y ni leerse la Biblia en condiciones....pero el caso es que te quería explicar eso(y a tus visitantes de paso) que ese temor no es el temor que podríamos tener por ejemplo a un asesino en serie suelto, sino más bien el temor por asi llamarlo que un hijo tiene a desagradar a su padre no por el castigo consecuente sino porque como es su hijo le quiere y por lo tanto no desea desagradarle, creo que me entiendes no?
creo que todo esto ha quedado claro, además de lo anterior creo que he visto una pregunta escondida a lo largo de todo el texto, ¿por qué permite Dios el sufrimiento si es que existe? pero eso sería mejor explicartelo en persona y sería demasiado largoa síque mejor otro dia,y creo que ya he escrito mucho, siempre me pasa XD,bueno hasta otra :D