lunes, 20 de septiembre de 2010

The Wire, temporada 2 - La triste historia del sindicato

En la crítica de la primera temporada expuse un par de fragmentos de diálogos entre los traficantes de Avon Barksdale. Esta vez no pondré ninguno, las razones las expondré más adelante.

¿Qué es lo que se suele hacer cuando una serie obtiene un éxito rotundo entre la crítica especializada y el público? Normalmente se tiende a potenciar lo que funcionó, dando más y mejor. Es decir, cuando se trata de la secuela de un filme de acción se añaden más personajes, más tiros y más explosiones. Si además la primera entrega tenía efectos especiales, estos había que multiplicarlos, lo que fuera con tal de mantener contento al público. Sin embargo, en el caso de The Wire no tenemos una segunda temporada que multiplique en nada a la anterior, excepto en personajes. Curiosamente casi todos los principales y los que mejor funcionaron (Bubs, por ejemplo) se convierten en meros secundarios con una trama no muy importante, haciendo acto de presencia sólo para que sepamos que están ahí y que su vida sigue, anticipándonos a un futuro en donde ellos tendrán algo más que decir. Pero que nadie se equivoque, los personajes nuevos son los que más importan en este caso, y para colmo están ubicados en un escenario completamente diferente. Las torres de Avon ya no son las protagonistas.

Por el contrario, bienvenidos a los muelles de Baltimore. El sindicato de los puertos se convierte en el lugar de los sucesos principal, con Frank Sobotka a la cabeza. Todo comienza con la trata de mujeres venidas del exterior de Estados Unidos, exportadas para la prostitución. Algo raro se cuece en los puertos, en donde el cabecilla del sindicato, el mencionado Frank, posee más dinero para ingresar en una Iglesia que el propio comandante de policía del distrito sureste: Valchek. Este último, movido por la envidia, la codicia y el orgullo, decide tomar cartas en el asunto y tratar de tenderle una trampa al primero por venganza, buscando al equipo que se encargó de desmantelar la operación de Barksdale para no fallar en el intento. De esta forma tan creíble, volvemos a tener a los principales protagonistas delante de una investigación que, irónicamente, no se convierte en la trama más relevante de la temporada, ya que acaba siendo más importante la empatía que puedas sentir por la gente del puerto, hombres trabajadores que se apoyan entre ellos (bueno, excepto en el pobre Ziggy, uno de los mejores personajes de la serie) aunque sea sobreviviendo con algo tan ilegal y peligroso como haciendo tratos con un peligroso mafioso europeo.

En otras palabras, los personajes nuevos distan mucho de ser cualquier cosa, son tan carismáticos y están tan bien escritos y desarrollados como todos aquellos que trabajaban con Avon, aunque no tengan tantas perlas de sabiduría como las mostradas en el "pozo" en la temporada anterior. Además, la mayoría no está en la serie para quedarse, ya que los capítulos cierran de una manera trágica y ciertamente desesperanzadora, en un mundo donde pese a que los policías triunfan, por desgracia, no lo hace la justicia, la cual permanece distante con sus ojos vendados. Pero todo esto no quiere decir que se hayan olvidado de Omar, Stringer, Avon, D´Angelo y demás, todo lo contrario, todos ellos permanecen en la serie mediante una subtrama que sirve como puente para la siguiente temporada, que parece anunciar una guerra de bandas entre el Este y el Oeste de Baltimore como pocas se han visto, traiciones incluidas. 

En resumen, esta temporada resulta extraña, parece otra serie dentro de una misma serie. Pese a contar con el mismo equipo de investigación, el contexto, el lugar y el protagonismo de los nuevos actores ofrece un giro nuevo y fresco, no se repite fórmula (de hecho, la misma investigación no resulta ni la mitad de compleja e interesante que la de Avon) y se arriesga con otros métodos, metiéndonos de lleno en una trama de traiciones, desesperación, impotencia y sueños. No es peor que lo que hemos visto, en capítulos anteriores ni tampoco mejor, es simplemente diferente, pero con la misma calidad. Es decir, sigue siendo muy recomendable y engancha como pocas. Ahora mismo estoy deseando ver la que se va a armar en los barrios de Baltimore. Menos mal que me pillan lejos y veré los sucesos desde una cómoda pantalla, no querría que una bala perdida llegara a mi ventana.

7 comentarios:

Int dijo...

Para mí, una de las claves del éxito de "The Wire" y el secreto por el que la serie crece temporada a temporada, sin desfallecer en la calidad, es precisamente lo bien trabajados que están siempre los personajes.

Por lo general, en una serie cuesta aceptar a nuevos personajes, acostumbrados a los principales. Pero "The Wire" logra que en cada temporada los nuevos personajes sean tan fascinantes y atractivos como los de siempre, y eso es lo que hace que nos enganchen temporada tras temporada.

Viajes.net dijo...

¡Buenas! Hemos visto que este blog también participa en los premios 20 blogs y nos hemos pasado para echarle un vistazo, nosotros también nos presentamos en la categoría de viajes http://lablogoteca.20minutos.es/blog-de-viajesnet-331/0/
Y no hemos querido irnos sin antes dejar un comentario.
Saludos y mucha suerte en el concurso, aunque la cosa está complicada...

Ovidio dijo...

Sí Int, has dado en el clavo. Lo importante de The Wire no es otra cosa que sus personajes, sean nuevos o viejos, nunca son tópicos o permanecen intactos de temporada a temporada. Cambian, como la vida misma, y de forma creíble.

Viajes.net... euh... ¿gracias? O_o

el cautivo dijo...

Para mi gusto la mejor temporada de The Wire. Después de tener a Avon y Stringer Bell como estupendos antagonistas, te "olvides" de ellos, del tráfico de drogas y crees un caso radicalmente opuesto, con el mismo éxito, pues es de diez.
Y buena parte de ello lo tiene, claro está, la construcción de personajes. TODOS los Sobokna se salen. Todos, y es una pena que no vayan a volver. Pero vamos, es una constante en la serie.

Ovidio dijo...

Yo también le cogí "cariño" a los Sobotka, llegaba un momento en que lamentaba todo lo que les pasaba.

Pero debo reconocer que tengo mis retinencias a la hora de decir si es la mejor temporada de la serie (joder, vale, también es cierto que sólo voy por la mitad de la tercera XD) porque la primera, con el pozo y sus integrantes, D´Angelo a la cabeza, también tiene sus escenas memorables.

Arkón dijo...

Tienes razón, es la temporada más "extraña" de la serie. No sabría quedarme con una de ellas, pero esta es de las que recuerdo con más cariño, debe ser por lo que comentáis de los personajes. Inolvidables los Sobotka, me encantó el momento de la cuarta o quinta temporada que reaparece brevemente Nick Sobotka en plan manifestante para gritarle a uno de los muchos políticos pasteleados de Baltimore. Una serie insuperable!

Andrés dijo...

De las tres primeras, es la mejor sin lugar a dudas