sábado, 29 de noviembre de 2008

Ciclo Nosferatu

Hoy es sábado, y como este está resultando un finde bastante tranquilo, me gustaría comentar las tres películas que hay dedicadas a este sosías de Drácula creado por Murnau porque la viuda de Bram Stoker no quiso cederle los derechos.

Ahí van las críticas, huid insensatos:

-Nosferatu (1922): Película muda que hay que ver con paciencia y sabiendo lo que se va a ver. Es decir, nada de efectos especiales a tutiplén, ni diálogos hablados, todo muy visual y limitado a las técnicas que habían en el momento de realizar esta película. Pero si sigue un clásico es por la capacidad que tiene de perturbar en determinados momentos (hay unos planos que han copiado mil directores después) y porque paradójicamente es una adaptación de Drácula bastante fiel, aún teniendo mensajes subliminales sobre la situación de la época allá en Alemania. Muy curiosa y recomendable para todo cinéfilo que se precie de serlo.

-Nosferatu, vampiro de la noche: Remake de 1979, también alemana, y muy fiel a la película muda original. Obviamente, con los adelantos tecnológicos, la posibilidad del cine a color y sonoro, se pueden lograr mejores escenas en determinados momentos, ya que antes no se podía. Aún así, a pesar de tener una ambientación y una estética exquisita, es una película algo fallida por culpa de la falta de intensidad que algunas escenas requieren y acaban siendo inferiores a las del largometraje original (algunas del castillo y sobre todo las del barco, o la plaga en el pueblo, que acaba siendo demasiado rocambolesca). Aún así, muy recomendable, sobre todo para los amantes de los vampiros más góticos, ya que aquí encontrarán a la heroina más bella e icónica de todas las que se han visto.

-La sombra del vampiro: La que más me ha gustado de todas, posiblemente la más magnífica por utilizar un argumento tan divertido e interesante como el rodaje original de Murnau, protagonista del filme junto a Max Schreck como un auténtico Nosferatu. Es un "detrás de las cámaras" ficticio que aprovecha la creencia de que Max fuera un verdadero vampiro a las órdenes del director. Lo que más me ha gustado ha sido tanto su tétrica ambientación como la mejor recreación de Nosferatu hasta la fecha, superior a la del remake, con un Dafoe pletórico y terrorífico. Lo dicho, me parece fantástica y encima dura lo necesario: unos 93 minutos en los que no sobra ni falta nada. No tiene tiempo ni de aburrir porque mantiene la tensión y el interés en todas las escenas. Imprescindible.

Pasad un buen fin de semana.

¡Saludos!