jueves, 20 de noviembre de 2008

One Piece, o cómo un manga logró engancharme

Pues eso, hoy tocaba hablar de Susan Denberg y de dos más de Frankenstein, pero me temo que van a tener que esperar al menos un par de días. Eso sí, adelanto que la saga de este escalofriante doctor ya ha superado con creces la de Drácula. Pero vamos, con muchísima diferencia.

Y ya entrando en One Piece, debo decir que conozco este manga desde que me llamó la atención en aquellas contraportadas de los cómics de la adaptación de la serie de televisión de X-men de los 90. Por entonces no sabía lo que era, pero eso de un manga de piratas sonaba interesante, sobre todo para un fan de Dragon Ball.

Tuvieron que pasar unos cuantos años más para que saliera al fin el manga en su edición más cercana a la japonesa. De la mano de Planeta deAgostini, por fin tuvimos una publicación del susodicho de una manera "seria", con intención de publicarlo todo. El problema es que quisieron ponerlo quincenal y se pillaron los dedos. Ahora lo estamos pagando nosotros (en doble sentido), esperando casi seis meses de un tomo a otro.

Pero ahora que nos han llegado dos de golpe y la saga de Enies Lobby ha terminado con el tomo 44. Ahora habrá que decir si la serie mejora o empeora sobre la marcha o mantiene el nivel. Que ya son bastantes tomos y los que le quedan.

Yo diría que va mejorando a cada saga, pero con cierta irregularidad. Es decir, alterna sagas muy muy buenas con otras pasables, pero nunca llegando al suspenso y siempre haciendo evolucionar a los personajes (en la medida de lo posible, con la experiencia más que con cambios de personalidad) y haciendo que la tripulación mole cada vez más. Este último tomo, por ejemplo, asegura la permanencia de Robin en el equipo, hace que cada uno de los personajes tenga su protagonismo (destacando curiosamente Ussuf) y ofrece una pelea entre dos personajes al límite. Para mí, solo con un tomo como este, con un final tan lacrimógeno (aunque dentro de su irrealidad, se les va un poco la olla, para mi gusto) que hace que supere con creces cualquier otro manga shonen del estilo.

Qué le vamos a hacer, a fuerza de tener estilo, personalidad y mucha diversión, este manga me encanta y me ha calao hondo.

Eso es todo por hoy.

¡Saludos!