domingo, 23 de noviembre de 2008

¿Murió el Barón?

Me refiero a Víctor Frankenstein. Iba a hablar de Quantum of Solace (Cuantía de Consuelo, un buen título, sin duda) pero como quiero que acompañe un dibujo del ya-no-tan nuevo James Bond a la crítica, pues mejor la reservamos para mañana.

Vamos con el fin de ciclo de las películas del buen doctor:

-Frankenstein creó a la mujer: Título bizarro que auguraba una mala película... Pero por suerte, estamos ante de unas las mejores de la saga. Y es que nuevamente no hay monstruo, a no ser que seáis capaces de llamar así a Susan Denberg en sus años mozos (véase en la imagen de hoy), interpretando a la mujer que será víctima de los experimentos de este amoral doctor. Es muy recomendable, ya sea porque es una película tan pesimista como interesante, tanto por el tema de la venganza como por el de la justicia ciega. La guillotina es una presencia malévola en esta película, incluso el doctor pasa a ser algo secundario. Una de las mejores de la Hammer, sin duda.

-El Cerebro de Frankenstein: Extraña traducción, siendo el nombre original: Frankenstein Must Be Destroyed. De todos modos, esta es la mejor de todo el ciclo, curiosamente la más cercana a la novela, por mucho que la criatura sea simplemente un cerebro pasado a otro cuerpo. El hecho de que el doctor sea más inhumano que nunca en sus métodos por el bien de la ciencia y el que su experimento sea una víctima existencial que jamás pidió vivir en esas condiciones, ya es más cercano a la sensibilidad de la novela que el resto de las películas de la saga. Por eso, y teniendo en cuenta que esta es la más intensa de todas, así como la que más suspense y tensión provoca, puede que sea la mejor. Una pequeña joya.

-Frankenstein y el monstruo del infierno: Urgh... Pensaba que Terence Fisher no sería víctima de la decadencia de la Hammer a inicios de los 70, pero esta película demuestra que la falta de originalidad y la venida de la serie Z también hizo mella en sus producciones. Está muy por debajo de las otras, tanto por la historia como por el desarrollo y el ritmo. Es más aburrida, todo está repetido y encima se centra demasiado en las vísceras y en detalles escabrosos, como si eso aumentara la calidad de la película o la hiciera más terrorífica, cuando en verdad acaba haciéndola más lenta y asquerosa. Aún así, tiene su encanto y sigue siendo muy superior a los bodrios de Drácula. Ande va a pará...

Con todo esto dicho, está claro qué saga gana, ¿no? Cómo se nota cuál tuvo al mismo director durante varias películas.

Pues nada, mañana James Bond y comentaré algo del finde, que mis colegas se portaron bien y me hicieron algunos regalos.

Saludos.

P.D. Como veis, las chicas de la Hammer no eran todas vampiresas góticas. XD