jueves, 27 de noviembre de 2008

A la única amiga de la infancia que conservo

¡¡¿HAS VISTO A OVIIIIIIIII?!!

Ese es un grito que aún resuena en el taller de dibujo de primer curso de BB. AA. en Altea.

Muchos se preguntaban: ¿Quién cojones es Ovi y por qué la chica esta lo busca con tanto grito? Éramos, realmente, el dúo más famoso de la clase por culpa de eso. XD

Lo cierto es que mi relación con mi compañera y amiga Cristina es curiosa, realmente nos conocemos desde parvularios, es la única persona con la que mantengo contacto de toda primaria. No es porque no tuviera amigos, de hecho creo que nunca tuve más amigos que en las clases de primaria en mi pueblo, sino porque tuve que trasladarme allá por quinto curso a una ciudad de Cádiz. Y claro, cortar relaciones con los compañeros tan temprano tiene sus problemas.

Irónicamente, Cristina no era alguien con quien hablara mucho, ni en primaria, ni en secundaria. Y tampoco cuando coincidimos mucho en bachillerato artístico (aunque la anécdota del paraguas sigue ahí). De hecho, cuando por fin hablamos como compañeros de carrera fue cuando descubrimos que nos gustaban muchas cosas similares, empezando por el Final Fantasy.

Y la verdad es que su compañía en los tres primeros cursos de Bellas Artes fue muy amena y divertida. En otras palabras, nos lo pasábamos pipa, aún sufriendo con los bártulos y las cosas que teníamos que transportar desde nuestras casas a la facultad y los ridículos tiempos en los que debíamos pintar algunos cuadros. Pero entre los dos, las cosas eran más fáciles.

Por eso, aunque me haga rabiar de vez en cuando con comentarios negativos de la facultad de Altea y las comparaciones con lo que está estudiando ahora... La verdad es que la echo mucho de menos.

Así que le deseo lo mejor, porque es muy capaz de hacer todo lo que se proponga.

¡Saludos!